En estos días todos hemos sentido miedo…
hemos sentido mucha incertidumbre por lo que está pasando en nuestro bello país…
Si has llegado aquí:
Tal vez no es casualidad, Respira conmigo.
Hoy vamos a elevar una oración profunda que se convertirá en una poderosa cadena espiritual por la paz de México. Por todas aquellas personas que hoy temen incluso asomarse por la ventana...
No vamos a permitir que el miedo gobierne nuestros corazones.
Hoy elegimos la fe.
Hoy elegimos la calma.
Hoy elevamos una oración poderosa por la paz de México.
Oh Santísima Muerte…
Señora del Silencio eterno y del equilibrio perfecto,
tú que caminas donde nadie más se atreve a caminar,
tú que conoces el corazón humano sin máscaras ni mentiras…
Tu que eres la Madre de los que sufren en silencio…
hoy me arrodillo ante ti con el corazón abierto y el alma cansada.
Mira a tú México, Mi Señora Santa… La tierra Sagrada que has bendecido con tu mano
mira a tus hijos que cada mañana salen a la calle con miedo en el pecho,
mira a los padres que abrazan a sus hijos antes de ir a trabajar sin saber si volverán,
que cierran las puertas de su casa y aun así no se sienten seguros.
Mira a los que caminamos las calles con el corazón en la mano.
Mira a los que trabajamos desde que sale el sol hasta que se esconde,
a los que regresamos a casa rezando para que nuestros hijos estén bien,
a los que abrazamos a nuestra familia con miedo a que sea la última vez.
Tú que conoces el dolor de cada madre que espera el regreso de su hijo,
tú que has visto cada lágrima derramada en silencio,
tú que caminas entre nosotros cuando todo parece oscuro…
escúchanos hoy.
No venimos a pedir venganza.
No venimos a pedir odio.
Venimos a pedir PAZ.
Venimos a ti,
los que vivimos un dia a la vez,
los que trabajamos día a día,
los que soñamos con un país más seguro,
más justo,
más humano.
mira a tu pueblo, que ha sido bendito por tu manto, y que sin embargo hoy está de luto.
Mira a las madres que abrazan a sus hijos con preocupación.
Mira a los padres que salen a trabajar con incertidumbre.
Mira a los jóvenes que desean un futuro limpio y digno.
Mira a los ancianos que rezan en silencio por protección.
Hoy te pido Madre poderosa, que te vistas con tu manto blanco,
para que extiendas tu pureza sobre México.
Cubre nuestras calles con tu luz serena.
Disuelve la sombra del miedo que se ha instalado en tantos hogares.
Y Permite que la tranquilidad vuelva a respirar en nuestra tierra.
Danos paz en el corazón, Santísima Muerte.
Danos fuerza para seguir caminando aunque el camino parezca lleno de piedras.
Danos esperanza cuando todo parece perdido.
Haznos saber que no estamos solos, que tu estas a nuestro lado
que tú estás con el que hombre y la mujer que trabaja
con aquellos que cuidan de sus hijos,
con el joven que anhela un México mejor.
Santa Muerte del Manto Blanco,
purifica nuestra nación.
Limpia las energías densas que pesan sobre nuestras ciudades.
corta con tu herramienta sagrada la violencia del ambiente.
Que tu luz clara penetre en cada rincón donde hoy hay angustia.
Protege a los que van por la calle con miedo.
Protege a las madres que no duermen.
Protege a los padres que cargan con el peso de una familia.
Protege a los jóvenes que solo quieren vivir sin miedo.
Santa Muerte del Manto Negro,
absorbe la oscuridad que intenta envolvernos.
Devora con tu presencia omnipotente el miedo colectivo que nos acecha.
Contén las energías negativas que perturban nuestra paz.
Haz que lo oscuro pierda fuerza frente a tu poder absoluto.
Que tu manto negro cubra nuestro país como una madre cubre a su hijo cuando tiene frío.
Que tu guadaña corte el miedo, la angustia y la desesperanza.
Que tu presencia nos recuerde que después de la noche más oscura siempre llega el amanecer.
Santísima Muerte…
dale calma al que hoy se siente solo,
dale valor al que hoy se siente débil,
dale fe al que hoy siente que ya no puede más.
y dale paz al corazón del que desea venganza
Que cada mexicano que hoy tiene miedo sienta en su pecho una luz tibia.
Que cada mexicano que hoy siente ira y deseos de venganza, sienta el amor y la serenidad de tu presencia infinita.
Que cada madre que hoy llora sienta que no llora sola.
Que cada niño que hoy tiene miedo a salir a jugar sienta que alguien grande y poderoso lo está cuidando.
Santa Muerte del Manto Rojo,
enciende en nosotros el amor por la vida.
Fortalece los lazos familiares.
Reaviva el respeto entre hermanos.
Que el fuego de tu manto no sea fuego de destrucción,
sino llama de protección,
llama de unión,
llama de esperanza.
No te pedimos milagros imposibles, Niña Blanca.
Solo te pedimos que nos des la fuerza para seguir adelante,
la paciencia para esperar tiempos mejores,
y la certeza de que México no está perdido…
porque mientras haya gente buena que ama, que trabaja y que sueña,
tú estarás con nosotros.
Que la paz no sea solo una palabra.
Que la paz sea una sensación en el pecho.
Que la paz sea poder dormir sin miedo.
Que la paz sea poder abrazar a los nuestros sin angustia.
Mi señora Santa, Eterna y Poderosa…
Madre de los que sufren en silencio...
Protectora de los que caminan solos con miedo…
quédate con nosotros.
No nos sueltes de tu mano descarnada, cálida.
No nos dejes solos sin tu presencia infinita.
En tus manos ponemos a nuestro bello México.
En tu manto impenetrable envolvemos a nuestra gente.
En tu mirada infinita buscamos consuelo.
sabemos que tú eres justa,
que no distingues riqueza ni pobreza,
que escuchas tanto al humilde como al poderoso.
Escucha hoy el clamor del pueblo.
Escucha el latido acelerado de quienes viven con temor.
Escucha los suspiros cansados de quienes ya no quieren más violencia.
Escucha el deseo sincero de quienes solo anhelan vivir tranquilos.
Te pedimos calma.
Calma en las calles.
Calma en las decisiones.
Calma en los corazones alterados.
Que donde haya tensión, tú pongas equilibrio.
Que donde haya caos, tú pongas orden.
Que donde haya desesperación, tú pongas serenidad.
Santa Muerte protectora,
coloca tu guadaña como símbolo de límite,
como frontera espiritual que impida que el mal avance.
Marca un alto invisible en cada rincón donde la paz esté en peligro.
Protege a los inocentes.
Protege a los trabajadores honestos.
Protege a los estudiantes.
Protege a quienes caminan temprano hacia su empleo.
Protege a quienes regresan tarde a casa.
Mi gran señora de mirada eterna...
haz que nuestras casas se conviertan en pequeños templos de tranquilidad.
Que al cerrar la puerta sintamos alivio.
Que al acostarnos podamos descansar sin sobresalto.
Te pedimos por Jalisco, por Sinaloa, por Michoacán, por Veracruz... por los 32 estados en los que existe un amor y devoción incondicional por ti. por los 32 puntos que se han vuelto sagrados porque que son tu tierra bendita.
Te pedimos Por cada familia que hoy siente preocupación.
Por cada barrio que necesita calma.
Por cada persona que busca seguridad.
Extiende tu sombra protectora sobre esa tierra que fue elegida por ti, como tu altar más grande en la tierra.
Que tu presencia sea muralla invisible.
Que tu energía sea escudo firme.
Santa Muerte misericordiosa,
no permitas que el miedo nos divida.
No permitas que el odio eche raíces en nuestros corazones.
Enséñanos prudencia,
enséñanos fortaleza,
enséñanos a mantenernos firmes sin perder humanidad.
Tú que eres fin y principio,
equilibrio perfecto del universo,
restaura el balance en México.
Que las decisiones importantes estén guiadas por claridad.
Que los líderes actúen con conciencia.
Que quienes tengan responsabilidad sobre la nación
reciban sabiduría y sensatez.
lleva consuelo a quienes han perdido tranquilidad.
Sostén con fuerza a quienes lloran en silencio.
Acompaña con firmeza a quienes sienten incertidumbre.
Que cada persona que escuche esta oración
sienta tu presencia como una brisa fría de calma suave.
Que su pecho se libere del peso del miedo y del odio.
Que su respiración se vuelva más lenta y confiada.
Bajo tu manto blanco declaramos limpieza.
Bajo tu manto rojo declaramos fortaleza.
Bajo tu manto negro declaramos protección absoluta.
Que ningún miedo sea más grande que tu poder.
Que ninguna sombra sea más fuerte que tu presencia.
Que ningún caos supere tu equilibrio.
Hoy proclamamos que México puede sanar.
Que México puede levantarse.
Que México puede recuperar la tranquilidad.
Santa Muerte bendita,
haz que recordemos que somos comunidad.
Que el vecino cuide al vecino.
Que la familia sostenga a la familia.
Que el respeto vuelva a florecer.
Que la paz comience en mí.
Que la paz comience en mi casa.
Que la paz se expanda como ondas en el agua
hasta cubrir toda la nación.
Mi gran señora de los mil mantos: si alguna oscuridad ronda nuestros caminos, interponte.
Si alguna amenaza invisible se acerca, deténla.
Si alguna energía negativa intenta instalarse,
disuélvela.
Te pedimos serenidad para enfrentar los días difíciles.
Te pedimos valentía para no dejarnos dominar por el miedo.
Te pedimos confianza en que la paz es posible.
Que al amanecer haya más esperanza.
Que al anochecer haya más calma.
Que cada día traiga un poco más de luz.
Santa Muerte protectora de su pueblo humilde,
sella esta nación con tu equilibrio y tu protección.
Haz Que tu presencia se sienta en el aire.
Que tu poder espiritual restaure la armonía.
Hoy, ante ti,
declaramos fe.
Declaramos unión.
Declaramos paz.
Paz en nuestras calles.
Paz en nuestros hogares.
Paz en nuestras decisiones.
Paz en nuestros corazones.
Y que bajo tus tres mantos sagrados,
México vuelva a respirar tranquilidad.
Gracias, Mi Santa Muerte bendita, mi señora de mirada eterna…
por escucharnos cuando nadie más lo hace.
Gracias por estar aunque no siempre te veamos.
Gracias por darnos la fuerza para seguir amando a este país a pesar de todo.
Que tu paz inunde cada hogar,
que tu luz ilumine cada corazón asustado,
que tu amor nos recuerde que todavía podemos ser mejores.
En nombre de tu eterna gloria, así sea, así esta hecho ya.

