"No despertaste hoy por casualidad. Si estás escuchando esto, es porque la Santa Muerte del Manto Blanco ha velado tu sueño y hoy reclama un momento de tu atención para purificar tu camino.
Antes de que el ruido del mundo te alcance, antes de que las envidias o los problemas del día intenten tocar tu puerta, detente. Hoy no vas a caminar solo. Hoy vas a envolverte en la pureza inmaculada de la Niña Blanca para que nada impuro, nada dañino y nadie con malas intenciones pueda tocar tu paz.
Quédate conmigo en esta Oración de la Mañana. Vamos a limpiar tu aura, proteger tu hogar y abrir tus caminos a la verdad y la justicia. Respira profundo... tu día lleno de luz comienza ahora."
Mi poderosa señora, mi amada Santa Muerte que vistes tu bello Manto Blanco, Te doy la bienvenida, en este nuevo amanecer, en este día y en esta magnífica hora, Con el corazón lleno de amor y gratitud, a las puertas del imperio de tu presencia, para magnificarte y entregarte en profundidad toda mi gratitud por permitirme despertar un nuevo día y una vez más, Por darme la oportunidad de vivir y experimentar otra jornada, que será resplandeciente Bajo la luz de tu manto puro y protector. Te agradezco, Madre omnipotente, Por haber velado mi descanso, Por proteger mi espíritu y mi cuerpo en mis largas horas de sueño, Y por ser la única guía que me ha de llevar hacia la luz de la verdad y el conocimiento de todo aquello que me rodea Cuando la oscuridad de la ignorancia y la soberbia me envuelve. Tu presencia y tu sombra son mi refugio, tu manto puro como la inocencia de todo lo no nacido es mi escudo, Y hoy, con mi fe y mi certeza inquebrantables, me encomiendo genuinamente a ti. Te pido, Señora de la Paz perpetua, Que en este nuevo día que comienza, Tu manto puro, blanco como las nubes del amanecer, me cubra con su luz. Te pido Que me envuelvas en la pureza infinita que irradia, Y que con esa serenidad y esa infinita inocencia tan sabia guíes cada uno de mis pasos en este sendero que estoy transitando, haz pues, que siempre sea un sendero de verdad y de justicia, de amor, de conocimiento y de prosperidad. Te ruego que purifiques mi vida De toda energía negativa que pueda estar presente, Que limpies mi alma, mi carne y mi mente de todos los pesares y angustias, Te pido Que liberes mi juicio de pensamientos oscuros, negativos y dañinos Y te pido que alejes de mi lado el mal que está a la vista o que se encuentre oculto y que me acecha en las sombras. Con tu manto blanco, tan puro como la nieve de los fríos inviernos, Te pido también con gran humildad, que cubras mi hogar y a todos los que en él habitan, Que todo lo que nos rodea, sea bañado por tu luz perpetua, te pido que la paz que emana de tu esencia blanca, reine en mi vida y en la de todos aquellos que me rodean y en el espacio en que habitamos; Que todo lo impuro, lo dañino, y lo peligroso Sea purificado y desterrado de mi vida bajo la protección de la esencia de tu inmaculado manto. Te suplico que con tu fuerza colosal y sagrada, Alejes de mí a las personas que no aportan nada positivo a mi ser o a mi vida, que alejes a quienes vienen con intenciones oscuras, con envidia, con rencor, con malos deseos o con malicia. Que tu manto sagrado, como tu bella presencia, Sea el escudo y la lanza que me proteja de estas energías y personas. Erradica de mi camino a aquellos Que no desean mi bienestar, A quienes perturban mi paz interior y exterior, Y a quienes no valoran lo capaz que soy de dar y sacrificar en favor de las personas que me importan. Que tus cálidas manos descarnadas los aparten de mi sendero, Para que pueda seguir adelante con serenidad y sin el estorbo de piedras que solo bloquean mi evolución, Libre de las sombras que buscan asfixiar mi paz interior. Oh, Gran Señora de la Muerte, pero quien sin cuya intervención sería imposible continuar con el andar del reloj perpetuo del ciclo de la vida, Te pido que me des la fortaleza para seguir avanzando siempre, Que me guíes en los momentos difíciles por el sendero correcto, que me ayudes a discernir y a disipar las dudas y los miedos que me asolan. Tú, que en tu infinita omnipresencia todo lo ves y todo lo sabes, eres conocedora de mis luchas diarias, de mi fuerza oculta y de mis debilidades, Por eso hoy, con toda la fuerza que está escondida dentro de mi, te pido que tu protección sea un faro de luz perpetua en mi camino, Santa Muerte del manto blanco, otórgame una fracción de tu gran fuerza ante las adversidades, inunda mi corazón de tu esencia para tener valor y enfrentar las pruebas que dificulten mi camino, Y que, en cada paso que dé, Sienta tu presencia cuidándome. Sé mi guía en la tormenta, Mi escudo ante el peligro, Mi consuelo cuando el dolor, la soledad, la duda o la desesperación me abrumen. Que tus ojos, que compartes con tu búho eterno, y que están colmados de sabiduría infinita, vean más allá de lo que mi pobre vista alcanza a vislumbrar, para que me puedan guiar siempre hacia donde debo ir, Por un sendero de conocimiento, de amor y de absoluta verdad. Aparta de este entorno que deseo crear a aquellos traidores que busquen sembrar discordia, tristeza y malos entendidos, Y rodéame solo de aquellas personas que traigan paz, serenidad, fortaleza, conocimiento, bondad y que me entreguen amor sincero.
Por ello acudo a ti hoy, en este nuevo amanecer,
Con el corazón lleno de humildad y gratitud,
Por permitirme despertar una vez más,
Por la oportunidad de vivir y experimentar otro día,
Bajo la luz de tu manto puro y protector.
Te agradezco, Madre Celestial,
Por velar por mi descanso,
Por proteger mi espíritu mientras dormía,
Y por ser la guía que me lleva hacia la luz,
Cuando la oscuridad de la noche me envuelve.
Tu presencia es mi refugio, tu manto es mi escudo,
Y hoy, con mi fe inquebrantable, me encomiendo a ti.
Te pido, Señora de la Paz Eterna,
Que en este nuevo día que ha comenzado,
Tu manto blanco me cubra con su luz,
Que me envuelvas en tu pureza infinita,
Y que guíes cada uno de mis pasos
Por el sendero de la verdad y la justicia.
Santa Muerte del Manto Blanco,
Te ruego que purifiques mi vida
De toda energía negativa que pueda estar presente,
Que limpies mi alma de los pesares y angustias,
Que liberes mi mente de pensamientos oscuros
Y alejes de mi lado el mal que acecha sin cesar.
Con tu manto blanco, tan puro como la nieve,
Te pido que cubras mi hogar y mi corazón,
Que todo lo que me rodea sea bañado por tu luz,
Y que la paz que emanas reine en mi vida.
Que nada impuro, nada dañino,
Encuentre lugar en mi vida bajo tu protección.
Te suplico que, con tu poder sagrado,
Alejes de mí a las personas
Que no aportan nada positivo a mi ser,
A quienes vienen con intenciones oscuras,
Con envidia, con rencor, con malos deseos.
Que tu manto, inmaculado y divino,
Sea el escudo que me proteja de su energía.
Llévate de mi camino a aquellos
Que no desean mi bienestar,
A quienes perturban mi paz interior
Y quienes no valoran la bondad en mi corazón.
Que tus manos sabias los aparten de mi vida,
Para que pueda seguir adelante con serenidad,
Libre de las sombras que buscan asfixiar mi luz.
Oh, Señora de la Muerte, pero también de la vida,
Te pido que me des la fortaleza para seguir,
Que me guíes en los momentos difíciles,
Cuando las dudas y los miedos me asaltan.
Tú, que todo lo ves y todo lo sabes,
Conoces mis luchas y mis debilidades,
Por eso hoy, más que nunca, te pido tu protección.
Guía mi camino, Santa Muerte,
Hazme fuerte ante las adversidades,
Llena mi corazón de valor para enfrentar mis pruebas,
Y que, en cada paso que dé,
Sienta tu presencia cuidándome.
Sé mi faro en la tormenta,
Mi escudo ante el peligro,
Mi consuelo cuando el dolor me abrume.
Que tus ojos de sabiduría eterna
Vean más allá de lo que mi vista alcanza,
Y que me guíen hacia donde debo ir,
Por el sendero de la luz, del amor y la verdad.
Aleja de mi camino a aquellos
Que buscan sembrar discordia y tristeza,
Y rodéame de personas que me traigan paz,
Que compartan su luz, su bondad y su amor sincero.
En este nuevo día, en el que renazco entre la protección que me has regalado, Te agradezco por tu infinito amor. Gracias por mantenerme a salvo del peligro, Gracias por velar mi sueño y mis anhelos en cada momento, por estar presente en mi vida, constante en cada suspiro, en cada paso, en cada oración y en cada tropiezo. Santísima Muerte del Manto Blanco, Mi confianza en ti reboza plenitud, Y mi agradeciendo a ti por guiarme con amor, será pagado con amor, Por protegerme en todo momento con tu manto sagrado. Gracias por ser mi guía y mi guardiana, pues aun cuando el mundo parece mostrarme solo la espalda, Incluso cuando solo las dudas y los temores me rodean, Tú siempre estás allí, firme, impasible, imponente con tu luz resplandeciente. Gracias, mi poderosa gran Señora, Por purificar mi energía mediante esta plegaria, Por alejar y desterrar de mi vida las influencias negativas que solo retrasan mi camino, Y por llevarme hacia lo que es verdadero y justo. Por eso Hoy, y todos los días de mi vida, Te agradezco por darme la oportunidad de respirar, De sentir la brisa en mi rostro De caminar en esta tierra, que esta bendita por ti, y siempre bajo tu protección divina. Gracias por guiar mis pasos a través de ella, y por guiar el sendero por el cual he de continuar, también por apartar de mi vida todo lo que no me sirve, Y por acercar a quienes me ayudan a crecer. Mi amada Santísima Muerte del Manto Blanco, Con la fuerza y la devoción que expreso en estas palabras, Te pido que sigas protegiéndome con tu luz. Que me sigas ayudando a que cada decisión que tome esté guiada por tu sabiduría, Que cada acción que realice sea magnificada por tu fuerza, Y que mi corazón se mantenga siempre fiel y firme al camino que tú has trazado para mí. Te pido que mis oraciones hagan que mis pensamientos se clarifiquen, Que toda sombra de duda o temor se disipe, Que la sabiduría de tu manto blanco brille en mi mente, Y que solo quede espacio para alcanzar todo aquello que anhelo. Te ruego, mi amada Señora del Manto Blanco, Que en este momento alejes de mi entorno todo aquello que pretenda obstaculizar mi comunión contigo, Que tu poder se imponga en las encrucijadas que atraviesan mi camino, Para que pueda avanzar y abrir cualquier puerta sin obstáculos, Con serenidad y con confianza al amparo de tu guía. Gracias, Santa Muerte, Por ser mi protectora, mi guía y mi amiga. Gracias por limpiar y purificar mi vida de lo inservible, Por acercarme más a la paz que tanto anhelo, Y por apartar a quien no aporta nada en mi proyecto de vida.
Gracias por este nuevo día que me has regalado,
Gracias por tu infinita protección.
Gracias por mantenerme a salvo,
Gracias por velar por mí en cada momento,
Y por estar presente en mi vida,
En cada suspiro, en cada paso.
En ti confío plenamente,
Y te agradezco por guiarme con amor,
Por protegerme con tu manto sagrado.
Por estar siempre a mi lado,
Incluso cuando el mundo parece darme la espalda,
Incluso cuando las sombras me rodean,
Tú estás allí, con tu luz resplandeciente.
Gracias, poderosa Señora,
Por purificar mi energía cada día,
Por alejar de mi vida las influencias negativas,
Y por llevarme hacia lo bueno y lo justo.
Hoy, y todos los días de mi vida,
Te agradezco por darme la oportunidad de vivir,
De sentir el aire en mis pulmones,
De caminar en esta tierra bajo tu protección divina.
Gracias por guiarme en cada paso,
Por iluminar el sendero que debo seguir,
Por apartar de mi vida todo lo que no me sirve,
Y por acercar a quienes me ayudan a crecer,
A quienes traen amor, paz y sabiduría.
Santa Muerte del Manto Blanco,
Te agradezco En este nuevo día que comienza,
Te agradezco por seguir protegiéndome con tu manto.
Te agradezco por cada decisión que tome y que fue iluminada por tu luz,
Te agradezco por cada acción que realice y que fue guiada por tu sabiduría,
Y te agradezco porque mi corazón se mantiene puro y firme
En el camino que tú has trazado para mí.
Gracias por purificar mis pensamientos,
Por hacer que toda sombra de duda o temor se disipé,
Gracias por permitir que la luz de tu manto blanco brille en mi mente,
Y que solo quede espacio para la paz y el amor.
Gracias mi Señora del Manto Blanco,
Por alejar en este dia de mi vida
A aquellos que no desean mi bienestar,
Gracias por hacer que tu poder los mantenga lejos de mi camino,
Gracias por permitirme avanzar sin obstáculos,
Con serenidad y con confianza en tu guía.
Gracias, Santa Muerte,
Por ser mi protectora, mi guía y mi madre espiritual.
Gracias por limpiar mi vida de lo negativo,
Por traerme la paz que tanto anhelo,
Y por apartar a quienes no aportan nada bueno.
Hoy y siempre, te entrego mi vida,
Y confío plenamente en tu sabiduría.
Gracias por un nuevo día,
Gracias por tu protección,
Gracias por purificar mi energía,
Y por alejar todo lo negativo de mi ser.
Yo sello mi alianza contigo con todas las ofrendas puestas en tu altar y el más profundo amor que mi ser puede sentir hacia ti; escucha mi plegaria y hazme testigo fiel de todo el amor que derramas siempre sobre tus hijos. En nombre de tu eterna gloria, así sea, así esta hecho ya.

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