19 dic 2025

 

PACTO DE CONSAGRACIÓN Y ABUNDANCIA

"Decreto de las 13 monedas a La santa Muerte"



Las oraciones más poderosas, son todas aquellas que nacen de la profundidad más oscura de tu alma, porque estas no tienen máscara ni velos que la profanen

Las oraciones más poderosas Son aquellas que se elevan con la devoción y el amor más puro, pues Su fuerza está plagada de nuestras emociones más intensas, Y son estas mismas emociones las que les permiten elevarse a lo más alto y alcanzar a nuestra señora, La Santísima muerte.

Orar con el corazón en calma y la mente en blanco, abrirá tus ojos a un nuevo camino que te permitirá ver más allá de las sombras que nublan tu vista.

Prepara tu altar y entrega las ofrendas que tu sabes son del agrado de La Señora Santa.

Abre tu mente y tu alma para que puedas recibir la poderosa esencia de La Santa Muerte, invoca su nombre en silencio en tu mente y da la bienvenida,

Y solo entonces, cuando sientas que tu corazón palpita al ritmo de tu respiración, pronuncia estas palabras:

Allá en donde tú me llames, yo te responderé,

Allá en donde tú me busques, me podrás encontrar,

Pues eso que tu sientes por mí, es lo mismo que yo siento por ti,

Y te será retribuido, te será devuelto en cascadas de bendiciones.

Santísima muerte, yo invoco tu nombre con temor,

Pues tu colosal fuerza hace temblar a la tierra,

Y después la partes con el filo de tu guadaña para que sus fauces se conviertan en nuestro último descanso.

Yo invoco tu nombre con amor, pues tuyo es el jardín de rosas negras y de claveles rojos ocultos en lo más profundo de mi ser, que son una extensión y una puerta de la inmensidad de tu gran morada.

Yo invoco tu nombre con respeto, pues tu esencia serena me impone gratitud, tu balanza justa siempre ha de inclinarse a lo que es verdadero y yo busco conocer siempre la verdad dentro de tu sombra.

Tuyas son las ofrendas, que se depositan con mucho amor en cada uno de los tronos que posees en esta tierra.

Tuyas son las plegarias que tus fieles devotos elevan en tu nombre pidiendo tu sustento y protección.

Tuyo es el aliento del tabaco, que exhalamos para fortalecer nuestra comunión contigo, y que se eleva a las alturas para recordarnos lo inmenso de tu grandeza.

Tuyo es el fuego consagrado de cada una de las velas que se prenden en tu nombre en tus altares,

Toma ese fuego para ti, e incinera con él todas nuestras dudas y temores,

Toma ese fuego para ti y calcina todo aquello que nos daña y nos cierra los caminos.

Toma ese fuego para ti, y fortalece tu presencia espiritual.

Señora poderosa que moras a las puertas del cementerio,

Yo invoco con amor tu nombre Posado ante tu altar,

Para que se manifieste tu presencia en mi vida.

Te entrego la fragancia de los claveles rojos

Para darte la bienvenida a esta que hoy nombró como tu morada

Consume su aroma y aliméntate con él.

Te entrego el fuego de esta vela consagrada en tu nombre

Fortalece con ella tu esencia, Para que tu me fortalezcas a mi

Te entrego esta copa de agua

Símbolo de la pureza para saciar la sed de tus largos andares

Consume su esencia y a través de ella purifica todo lo que esté sucio en mi alma

Te entrego el humo de este incienso,

Quemado para tu eterna gloria,

Manifiéstate a través de él y posa tu gran presencia en este altar

Que es el punto físico consagrado en tu nombre.

Te entrego estas 13 monedas

Símbolo de la tierra y de todo aquello que ha de fluir para mi prosperidad

Te las entregó como pago incondicional por todo lo que tú me otorgas.

Revela tu presencia Santísima Muerte,

Haz de mi altar uno de tus tronos visibles en la tierra

Haz de mi hogar, tu hogar impoluto.

Dame la fuerza para castigar a mi enemigo,

Y dame el poder para asistir a mi aliado.

Que tu poderoso dedo apunte siempre en mi dirección.

ESCUCHA ESTAS PALABRAS QUE ELEVAN BUSCANDO TU CONSUELO

Tuya es la fe de mi alma, que te entrego por completo sin temor ni restricción,

Hazla parte de tu sombra astral para que el amor a ti se inflame en los corazones de todas las mujeres y hombres que acudan a ti en busca de tu fuerza, tu protección, tu favor y tu consuelo.

Yo te busco en mis horas más alegres para agradecerte todo el amor que tu esencia espiritual me hace sentir hacia ti.

Yo te busco en mis horas más críticas,

Para encontrar la fuerza y el consuelo que siempre das a mi alma para poder superar todos los obstáculos y los problemas que coartan mi camino y me impiden avanzar.

Y siempre que yo te busco, te puedo encontrar, te puedo sentir,

Dentro de mí, a lado mío y en todas partes.

No permitas nunca que mi comunión contigo desaparezca, no dejes de darme tu fuerza y muéstrame la manera correcta de acerarme más a ti.

¡Santísima Muerte, mi Señora poderosa y eterna!

Esta plegaria que nace desde la raíz de mi espíritu, y del abismo más profundo de mi mente errante, se fortalece con la fuerza de tu nombre eterno, se eleva cargada de fe absoluta y de un amor que no conoce límites,
su poder se alimenta del fuego más ardiente que arde en mi corazón a través de la llama de tus velas
y con esa misma pasión el humo de los inciensos llevan mis palabras hasta tu gran trono invisible,
donde tú, Señora eterna y poderosa, las recibes, las escuchas y respondes.

Cuando el alma está serena y la mente se vacía de los ruidos del mundo de la carne, puedo abrir un velo invisible y puedo contemplar la luz que hay detrás de la oscuridad de tu inmensidad.
Mi espacio, que es tu espacio y que se ha vuelto sagrado al evocar tu nombre con reverencia,
se llena de las ofrendas que tu has ordenado, y posado de rodillas envuelto en la negrura que da tu manto más poderoso abro mi mente y mi espíritu para recibir la energía de tu santa presencia.

Alumbrado con el tenue fuego de la vela que anuncia tu llegada, Yo invoco tu sombra y decretó: que en el instante en que pronuncie tu nombre, tu presencia se haga palpable en mi vida.
Yo decreto: que cada vez que te invoqué con verdad, tu guadaña corte todo obstáculo que me impida avanzar.
Yo decreto: que el sentimiento que te ofrezco sea multiplicado y regresado en forma de protección, salud, amor y abundancia, siempre sellados con tu bendición.

Santísima Muerte, te llamo a este espacio que se ha vuelto sagrado,
para que tu poder haga temblar los cimientos del mundo
para que un solo movimiento de tu mano cambie los destinos enteros de quienes añoran tu nombre.

Yo decreto con amor profundo: que solo a ti te pertenece el jardín secreto que se ha sembrado en mi alma,
donde crecen las rosas del luto de los olvidados y los claveles carmesí de la sangre que alimenta a la tierra.

Yo decreto con respeto infinito: que tu balanza nunca falla, que siempre se ha de inclinar en favor de lo que es justo y verdadero

Toma la esencia de todas las velas que arden en tu honor,
toma su llama y aliméntate para que así tu puedas alimentarnos, Yo decreto con fe profunda: que el humo del copal y del tabaco que arden para ti suban hasta tu trono y te lleven mi voz en forma de susurro, mi gratitud en forma de ofrenda y mis peticiones en forma de pacto.

Yo decreto: que el agua de este vaso de cristal que te ofrezco, lave mi camino
y refresque tu eterno andar por los mundos.

Yo decreto: que las flores que he depositado a los pies de tu altar te alimenten con su fragancia perfumada y te hagan crecer en poder y en fuerza para interceder por mí ante lo imposible.

Yo decreto: que las 13 monedas que te entrego, con su tintineo abran las puertas de la prosperidad.

Señora que reinas en los cruces de caminos y en las puertas de los cementerios,

Gracias por manifestarte en este altar que es el trono que he preparado para ti en esta tierra.
gracias por hacer de mi casa tu santuario y tu templo impenetrables.

gracias por darme el poder para vencer a quien desea mi caída, y la fuerza para levantar a quien camina conmigo. Gracias por posar tu mirada santa siempre sobre mí. Gracias por siempre apuntar con tu dedo índice el rumbo correcto que he de seguir y gracias por segar con tu guadaña mi sendero de toda hierba mala.

Tuya es mi fe completa, sin reservas ni dudas.
Yo decreto: que esta devoción se una a tu energía eterna
y que sirva para que más almas te encuentren y reciban tu amparo.

Te busco en la alegría para darte las gracias,
te busco en la tormenta para hallar refugio.
Y siempre te encuentro: en el silencio, en el ruido, en la vida y más allá de ella.

Yo decreto: que esta unión nunca se rompa,
que tu fuerza sea mi fuerza,
que tu protección sea mi escudo,
que tu justicia sea mi espada.

Con toda mi alma te entrego esta oración,
sellada con mi sangre, con mi propia fuerza espiritual y mi lealtad eterna.

Yo decreto y sello este pacto sagrado:
En el nombre de la Santísima Muerte,
de sus siete colores y de sus infinitas potencias,
así sea, así está hecho, así se manifiesta ya,
irrevocable y poderoso.

Que la Niña Blanca nos brinde paz,
la Niña Roja nos dé amor y pasión,
la Niña Negra nos otorgue justicia y poder.
Que todas sus santas formas te acompañen,
te guíen y te concedan cuanto pidas con fe.
Que las distintas manifestaciones de la Santísima Muerte sean contigo, se hagan presentes en tu vida y te acompañen, protejan y guíen en todo momento.

En tu fuerza espiritual yo encuentro mi propia fuerza.

Seguro de que siempre estarás a mi lado, yo te entrego esta oración con mi devoción, mi fe y mi alma desde lo más profundo de mi corazón.

Yo sello mi alianza contigo con todas las ofrendas puestas en tu altar y el más profundo amor que mi ser puede sentir hacia ti; escucha mi plegaria y hazme testigo fiel de todo el amor que derramas siempre sobre tus hijos.

En nombre de tu eterna gloria, así sea, así esta hecho ya.



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Culto a La Santa Muerte Textos y Oraciones © 2018 by Jorge Alberto Chavarria Higareda is licensed under Creative Commons Attribution-NoDerivatives 4.0 International. To view a copy of this license, visit https://creativecommons.org/licenses/by-nd/4.0/



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